El salmón se considera un alimento muy nutritivo por su rico contenido en ácidos grasos omega-3, concretamente EPA y DHA. Estos ácidos grasos son esenciales para la salud del corazón, ya que favorecen la función cardiovascular, reducen la inflamación y contribuyen a la salud cerebral. Además, el salmón es una buena fuente de proteínas de alta calidad, vitaminas como la D y la B12, y minerales como el selenio, lo que aumenta aún más su valor nutritivo global.
Ingredientes:
- Filetes de salmón
- Aceite de oliva
- Ajo picado/triturado
- Limón
- Sal marina
- Precalienta el horno o la freidora de aire a 400 grados y pon aceite en una bandeja forrada con papel de aluminio. Coloca los filetes de salmón (con la piel hacia abajo) en la bandeja y sazónalos generosamente con sal.
- Frota el ajo machacado sobre los filetes de salmón (después de frotar el ajo en el pescado, quito los trozos de ajo del salmón de mis hijos porque dicen que es «picante», pero lo dejo en el resto de los filetes). Si buscas un prensador de ajos decente, éste es el que yo utilizo.
- Exprime un poco del zumo de limón sobre el salmón. A continuación, vierte aceite de oliva sobre el salmón. Espolvorea de nuevo con sal.
- Corta en rodajas finas el resto del limón y cubre cada trozo de salmón con una rodaja de limón (o lima, como en la foto de abajo).
- Hornea el salmón en el horno o en la freidora de aire a 400 grados durante 11-15 minutos o hasta que el salmón esté opaco/escamoso y se pueda separar con un tenedor.
Esta receta de salmón es fácil y deliciosa. ¡Es mucho mejor para ti que freír el salmón y es la única forma en que como salmón ahora!


